jueves, 30 de diciembre de 2010

Uno más uno, no siempre son dos

Odio tu forma de mentirme, engañándome con una sonrisa. Odio tu manera de masticar la comida como si toda la vida te fuera en ello. Odio como niegas que te gusto delante de otras personas cuando sé perfectamente que tu sientes lo mismo que yo. Odio que te muerdas las uñas. Odio cómo miras a otras chicas que no soy yo. Odio tus pantalones vaqueros, aquellos que repites un día si y otro también. Odio cuando estás con tus amigos y parece que yo no existiera para ti. Odio cuando te pavoneas delante de ellos, como si la vida fuese una competición y gana el que más corazones ha roto. Odio que intentes ser "el gracioso" y que yo sea la única que no te ría las gracias como una tonta. Odio que me abraces y me sueltes a los tres segundos. Odio tus besos en las mejillas, que parece mas bien que se los das al aire. Odio que me hables de tus novias y que yo no esté entre ellas. Odio tantas cosas de ti, pero ¿sabes qué? Más odio que nunca haya probado el sabor de tus labios. Odio no haber sido la primera para ti. Odio que cada día al despertar solo piense en ti. Odio que cada sueño que tenga, sea para ti. Odio que cada vez que oigo la palabra "amor", tu imagen salga en mi mente. Odio dedicarte cada pensamiento que tengo. Odio que tu nombre aparezca escrito al lado del mío dentro de un corazón. Odio haber fantaseado mil veces con la idea de estar entre tus brazos. Pero sobretodo, lo que más odio es que me hagas que te quiera tanto como lo estoy haciendo ahora al escribir esto.
 
 

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